Guías para restaurantes

Página web para restaurante: qué debe tener y cómo crearla

Una página web para restaurante tiene que hacer bien tres cosas: enseñar la carta con precios, decir cuándo abres y dónde estás, y dejar reservar en un par de toques desde el móvil. Puedes crearla tú con un creador de webs, usar la que incluye otra herramienta o encargarla. Aquí tienes qué pedir y qué evitar en cada caso.

¿Necesito una página web para mi restaurante si ya tengo Instagram?

Es la duda más habitual: «¿para qué quiero una página web para mi restaurante si ya estoy en Instagram y en Google Maps?». La respuesta corta es que esos perfiles no son tuyos. Las normas, el diseño y lo que se enseña lo decide otra empresa, y puede cambiar mañana.

La web es el único sitio de internet donde mandas tú: tu carta, tus fotos y tu botón de reserva, sin otros restaurantes al lado.

Y la gente la mira. En una encuesta de TouchBistro a 1.500 comensales de Estados Unidos (2023), el 85% dijo que mira la carta en internet antes de elegir un restaurante nuevo, y el 80% mira la web. El dato es de EE. UU., no de España, así que tómalo como orientación. Para saber qué pasa en tu caso, pregunta a tus clientes nuevos qué miraron antes de venir.

Qué debe tener una página web para restaurante

No hace falta mucho. Hace falta que lo importante esté a la vista y funcione bien en el móvil, que es desde donde se suele buscar dónde cenar.

Si tienes clientela extranjera, añade al menos la carta en inglés.

Crear página web para restaurante: tres caminos

Hacerla tú con un creador de webs

Herramientas como Wix, Squarespace o WordPress permiten montar una web con plantillas, sin saber programar. Es la vía más barata en dinero y la más cara en tiempo. Si se te da bien y tienes un par de tardes libres, es una opción digna. Consulta los precios en la página de cada una, porque cambian.

Usar la web que incluye otra herramienta

Algunas plataformas de reservas o de pedidos ofrecen una página sencilla dentro de su servicio. Sale rápido, pero suele ser poco personalizable. Pregunta qué pasa con esa página y con el dominio si un día dejas la plataforma.

Encargarla a un profesional

Puede ser un diseñador autónomo, una agencia o un estudio. Pagas más y te quitas el trabajo de encima. Las diferencias de precio y de calidad son grandes, así que pide siempre ver webs de restaurantes que hayan hecho y ábrelas en tu móvil.

Hacerla túWeb incluida en otra herramientaProfesional
Qué pones túTiempo y ganas de aprenderPoco tiempoDinero, fotos y textos
Riesgo principalQue se quede a mediasDepender de la plataformaQue el dominio no esté a tu nombre
Encaja siTe manejas con el ordenadorQuieres algo básico yaPrefieres no tocarlo

Errores que se repiten

Ninguno es grave por separado. Juntos hacen que el cliente vuelva atrás y mire el siguiente restaurante de la lista.

El dominio y los accesos, siempre a tu nombre

El dominio es la dirección de tu web, por ejemplo turestaurante.es. Es lo más valioso de todo, porque es lo que la gente y Google recuerdan.

Regístralo a nombre del restaurante, con un correo que controles tú. Si lo registra quien te hace la web, pide que conste por escrito que es tuyo y que te dé los accesos. Haz lo mismo con el perfil de empresa de Google y con las cuentas de redes.

Es el consejo menos vistoso de esta guía y el que más disgustos evita cuando cambias de proveedor.

Cómo ayudar a que Google te enseñe

No hay trucos, pero sí unos mínimos que puedes comprobar hoy:

Nadie puede prometerte el primer puesto en Google, y quien lo haga no te está diciendo la verdad. Lo que sí está en tu mano es no ponérselo difícil.

La web sola no llena el comedor

Una web ayuda a que quien ya te está buscando acabe reservando. No crea demanda de la nada. Si te llenas con el boca a boca y no quieres más mesas, con tener bien el perfil de Google puede bastarte.

Donde más sentido tiene es unida a las reservas, para que el cliente no tenga que salir de tu página ni esperar a que alguien coja el teléfono. Lo explicamos en la guía para elegir un sistema de reservas para restaurante. Y si lo que buscas es más gente los días flojos, lee cómo atraer clientes a tu restaurante entre semana.

Lo que cobramos nosotros

En Aeternal Digital la web cuesta 800 € una vez. Si además quieres reservas en la propia web, el sistema son 500 € de puesta en marcha más 250 € al mes, sin comisión por comensal, con recordatorios por WhatsApp o correo y un panel para el equipo. El recepcionista telefónico con IA cuesta 400 € de puesta en marcha más 99 € al mes más 20 céntimos por minuto de llamada.

Si te das de baja, te quedas con la web, el dominio y tu lista de clientes. Somos un estudio pequeño y nuestro trabajo con restaurantes es, por ahora, un asador en Barcelona que está en curso.

Si solo necesitas una página sencilla y tienes tiempo, hacerla tú con un creador de webs es una opción perfectamente válida. Lo importante es que exista, que esté al día y que sea tuya.

Qué hacer ahora

  1. Busca tu restaurante en Google desde el móvil, sin wifi, y cuenta cuántos toques necesitas para ver la carta y para reservar.
  2. Compara horario, teléfono y dirección en tu web, en tu perfil de Google y en tus redes. Corrige lo que no coincida.
  3. Averigua a nombre de quién está tu dominio y quién tiene las contraseñas.
  4. Pide a alguien que no conozca el local que busque en tu web un plato sin gluten y el horario del domingo. Mira dónde se pierde.

Si quieres verlo con ojos de fuera, en Aeternal Digital hacemos gratis una revisión por escrito de cómo te encuentra y reserva un cliente. Pídela aquí.